El Zulia celebra hoy las fiestas en honor a su Patrona

El milagro sucedió el 18 de noviembre de 1709. Ese día, en la vivienda número 5, donde vivía la lavandera María de Cárdenas ocurrió la Renovación de la imagen de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá. El Retablo que halló a orillas del Lago se iluminó y apareció la querida Chinita que venera, desde hace 307 años, el pueblo zuliano.

Sus ojos de india y su rostro moreno han sido testigo de millones de escenas de gratitud a sus pies. Cada uno de los rincones de su casa —la Basílica de Chiquinquirá y San Juan de Dios, levantada en pleno corazón del centro de Maracaibo— ha sido abrigo de la devoción por la Patrona del Zulia.

“Mi hija es una niña especial, y todos los doctores decían que nunca iba a pronunciar ninguna palabra por su misma condición. Yo seguí su tratamiento médico, pero además me vine frente a Ella y de rodillas le pedí por la sanidad y el progreso de mi niña con su enfermedad. Hoy, ya pronuncia palabras y sé que más adelante podrá hablar. La Virgen escucha y toca nuestros corazones”, cuenta Marisela Bohórquez.

El testimonio de Marisela se replica en miles de fieles, favorecidos por la intercesión de la Dama de El Saladillo.

Hoy, en más de 50 países se le rinde tributo a la Virgen María, bajo la advocación de Rosario de Chiquinquirá. Sin embargo, para que ese fervor se viviera de esta manera transcurrió todo un proceso dentro del templo mariano.

Panorama.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

A %d blogueros les gusta esto: